Sistema Radiofónico Informativo

EDITORIAL. Protección Civil ¿realmente tarea de todos?

SRI-8

07 de junio. “Saber para prever”, y “Prever para proteger”. En estas dos frases podría sintetizarse la actividad de las áreas de Protección Civil; pero desgraciadamente parece que estas premisas no son aplicadas en Huajuapan.

Esto viene al caso porque el martes 4 de junio, a las diez de la mañana, se realizaría un Simulacro Regional, teniendo como hipótesis un sismo de 7.5 grados de magnitud, cuyo epicentro se localizaría 9.42 kilómetros al norte de la ciudad de Tlaxiaco.

Aunque la Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca (CEPCO), informó que los municipios decidirían si participaban o no en este ejercicio, la lógica, el sentido común y el interés por fomentar la cultura de la prevención indicarían que todos, absolutamente todos los municipios de la región que cuentan con áreas de Protección Civil, se sumarían a dicho simulacro.

Para este simulacro estaban considerados los municipios de Tlaxiaco, Putla y Huajuapan de León; sin embargo, de manera verdaderamente inexplicable el municipio de Huajuapan no se sumó a esta actividad.

Esta omisión es muy grave, sobre todo si tomamos en cuenta de que Huajuapan de León ha sufrido en diversas ocasiones los estragos de sismos de gran magnitud. Baste recordar los del 15 de junio y 30 de septiembre de 1999, y más recientemente el del 19 de septiembre de 2017; pero sobre todo el del 24 de octubre de 1980, que dejó un saldo de varias decenas de muertos y heridos, así como miles de viviendas, escuelas, templos y hospitales dañados en la región.

El sismo de septiembre de 2017 dejó en claro que los habitantes de Huajuapan y la región poco hemos aprendido de la experiencia de los fenómenos naturales de este tipo, y que aún falta mucho por hacer en el tema de la prevención y de la reacción ante desastres de gran magnitud; pero también dejó en claro que “no se puede andar en la procesión y estar repicando las campanas” o que “el que a dos amos sirve, con uno (y a veces con los dos) queda mal”.

Éste fue el caso del eterno titular del área de Protección Civil, José Antonio Ramírez García, quien en septiembre de 2017 era al mismo tiempo director de Protección Civil y Bomberos del municipio de Huajuapan, y coordinador regional de Protección Civil del estado. Esta duplicidad de funciones provocó que ni atendiera adecuadamente la situación de emergencia en el municipio de Huajuapan, ni mucho menos brindara la debida atención al resto de los municipios de la región que tenía a su cargo.

Pero además de que quedó mal con los dos “amos”, Ramírez García metió en aprietos a sus jefes al descubrirse, meses después, que en las instalaciones de la Central Camionera se encontraban almacenados diversos productos que presuntamente estarían destinados a las personas afectadas por el sismo; y aunque intentó justificarse, sus explicaciones resultaron muy poco convincentes.

Hoy José Antonio Ramírez sigue siendo director de Protección Civil y Bomberos, pues fue ratificado en el cargo por la presidenta municipal Juanita Cruz Cruz, pero ya no es coordinador regional de Protección Civil del estado, lo que podría explicar lo “inexplicable”: su negativa a participar en el simulacro regional de este martes. “Piensa mal y acertarás”, dice el refrán.

Y es que desde que asumió el cargo por primera vez, la actuación de Ramírez García se ha caracterizado por un divorcio con las instancias con las que se supone debería mantener una estrecha relación de colaboración y coordinación. Así lo hizo cuando sólo ha sido coordinador regional de Protección Civil y se ha dedicado a golpetear al director en turno de Protección Civil Municipal; y ahora que sólo es director municipal, parece haber “pintado su raya” con la coordinación regional de Protección Civil del estado. Sólo así se explica que no haya querido participar en el simulacro antes mencionado.

Los desastres naturales que el municipio de Huajuapan ha sufrido en las últimas décadas exigen que quien esté al frente del área de Protección Civil mantenga una coordinación estrecha no sólo con el coordinador regional, sino también con sus homólogos de los otros municipios de la región, por pequeños que éstos sean.

¿De qué le sirve al ayuntamiento y a Huajuapan tener un director ausente, desinteresado, carente de sensibilidad y de oficio político, más ocupado en la “grilla” y en el protagonismo que en cumplir realmente su responsabilidad?

Huajuapan requiere de un director de Protección Civil sensible, participativo, que sepa hacer equipo y que tenga como únicas prioridades el fomento de la cultura de la prevención, la coordinación de esfuerzos con los otros órdenes de gobierno y con todas las áreas involucradas en el tema. Alguien que ponga sus conocimientos y su experiencia al servicio de la seguridad de los ciudadanos.

Es tiempo de que el director de Protección Civil se baje del pedestal en el que se ha subido, que abandone sus poses de “iluminado” y sus berrinches; que acepte que no es el único ser en la región Mixteca que conoce del tema; y que tenga la humildad necesaria para coordinar acciones y esfuerzos, tanto con el titular de la coordinación regional como con los responsables de Protección Civil de los municipios de la zona.

Hoy en Huajuapan se debe aplicar realmente el principio de que la protección civil es tarea y responsabilidad de todos, lo que hasta hoy no ha ocurrido. Al fin y al cabo, lo que está en juego es la seguridad y la vida de miles de ciudadanos.