Parte II. El Templo de la Natividad
Paola Ituarte
17 de diciembre. En víspera del 450 aniversario de que Tamazulapan haya sido nombrado como parroquia, hemos hablado de la historia de esa población, y ahora corresponde hablar de su templo.
A la llegada de los frailes dominicos se sabe que estos edificaron una capilla abierta de la que hoy solo queda el basamento en el lugar donde antiguamente estuvo Tamazulapan, sin embargo, el constante viento que corre en ese lugar y la falta de agua en el mismo, obligaron a los primeros españoles a cambiar la ubicación del poblado, instalándolo donde está hoy en día.
Se piensa que Fray Francisco de Marín, quien trazó el pueblo de Tamazulapan, así como otros de la Mixteca, entre ellos Huajuapan, fue el mismo que hizo los primeros planos de la Iglesia de la Natividad, templo principal del pueblo, aunque en ese entonces, la edificación no era la que hoy conocemos.
Del inicio de la construcción de aquel templo han pasado 463 años, es decir que inició en 1544, 22 años después de que los españoles pisaron por primera vez tierras Tamazulapences.
De aquella construcción poco se sabe, excepto que se derrumbó en 1608 por un fuerte terremoto, ahí quedó sepultado el entonces encargado del templo, Fray Pascual de Anunciación. La historia cuenta que cuando sacaron sus restos, se encontraban intactos y su cuerpo despedía un grato aroma.
Según los escritos que dejó Fray Francisco de Burgoa, de las partes que aún servían se levantaron los nuevos muros. La construcción inició en 1610 y duró 188 años.
Tan solo la construcción de la fachada se llevó 23 años, y para mala suerte de los tamazulapences, a unos años de terminado el templo otro sismo derrumbó la cúpula monumental.
En tiempos más cercanos, el Templo de la Natividad no salió ileso del sismo del 24 de octubre de 1980, aunque con daños menores que restauraron los párrocos Margarito Martínez Cedillo y Ausencio Hernández Acevedo, con sus respectivos patronatos, ayuda del gobierno, del pueblo y las limosnas del Señor del Desmayo Peregrino.
Al interior del templo joyas valiosas son el retablo principal es de estilo barroco, cuyas partes fueron elaboradas unas en el Siglo XVII y otras en el XVIII. El retablo, así como algunas pinturas fueron restaurados recientemente por la Fundación Harp Helú, con una inversión superior al millón y medio de pesos.
Asimismo vale la pena destacar que cuenta con dos órganos tubulares, uno monumental y otro procesional, este último es uno de los cinco que hay en la República Mexicana, y que en meses pasados dejó escuchar sus notas mediante un concierto, a poco tiempo de haber sido reparado.
En cada paso de la construcción del templo así como de la historia antigua de Tamazulapan, está la huella de los dominicos, pero de su influencia, hablaremos en la siguiente cápsula previa a los 450 años del nombramiento de Tamazulapan como parroquia, que se celebrarán el próximo 15 de enero.




